Desde temprano suena el bote, en Villa Montes al amanecer, no hay milagros en la gloria, hay que entrenar y creer. Con trabajo bien ordenado, cada día con más pasión, la intensidad marca el camino para honrar este balón.
Está la familia alentando, siempre firme junto a vos, en la tribuna o en silencio son la fuerza y son la voz. Dentro y fuera de la cancha somos equipo de verdad, en Real Ferro se aprende a luchar y a respetar.
Estribillo final Dale, dale corazón, que el futuro ya se ve, con Real Ferro en Villa Montes todo lo vamos a hacer. Canción del básquet nuestro, de la garra y la pasión, el que sigue y no se rinde termina siendo un campeón.