lyrics
La primera vez que me enamoré,
no fue por mi, fue por usted,
Mirada a medio mentar,
voz dulce de carácter casual.
Como no iba a caer este vagabundo,
ante la que era la mujer más hermosa del mundo.
La segunda vez que me enamoré,
me empeñé demasiado en mantener, algo que,
por forma y sentido, no podía ser.
Lejos de amedrentarme,
quise tirar para adelante.
Cuando se empeña el descaro.
los desengaños llegan en vaso ancho.
Entre idas y venidas,
vinieron varias,
a unas las quise, otras me quisieron,
y aunque suene triste,
cuando el barco se hundió,
nos reímos del chiste.
Tal vez, la que al final me marcó fue la tercera,
belleza serena de esas que, en noches de luna llena,
se vuelven meigas.
Al final de todo,
fusil en mano, y con el mandó rendido.
Valió la pena haber y haberla vivido.
La cuarta, la quinta o la sexta,
fue un no tener sentido,
buscamos un amor eterno,
que murió en silencio.
En la oscuridad vale la pena,
el hacer memoria,
aunque en esencia no importa cuanto nos queda.
Es ya tarde para el desembarco,
los gritos, el ruido se comen el suelo,
dejando clavado,
el trozo de corazón que nos habíamos entregado.
Ahora a mis cuarenta y algo sé,
que entregarse es quererse dos veces,
no sentirse solo,
aun guardo cierto descaro,
cuando me lavo la cara,
me guiño un ojo.
En resumen, la compañía no elegida, es, de algún modo,
una forma de fracaso,
que viene a buscarnos y nos vende baratos.