가사
Hoy de pronto
me he acordado de tu casa.
Lentamente he recorrido cada esquina,
me vinieron sin pensar a la memoria
noches largas y sin prisa, conversadas.
Si algún día volvemos a cruzarnos
en un futuro tan incierto e improbable,
solo quiero que, sin prisa, tú me hables
como si el tiempo
no hubiera pasado ya.
Me alejé en soledad por el camino,
poniendo tierra en esta larga amistad,
que has convertido en un dardo que hiere.
Yo no sé por qué lo haces así, en realidad.
Si algún día volvemos a cruzarnos
en un futuro tan incierto e improbable,
solo quiero que, sin prisa, tú me hables
como si el tiempo
no hubiera pasado ya.
Si también tú te acuerdas de esas cosas,
no olvides que la vida es más bien corta
y lo que se pierde
ya no puede regresar.
La distancia se ha hecho fría,
el silencio y el olvido…
no lo olvides:
lo perdido
ya no puede regresar.