Letra da música
CAMPO , AMOR Y NOSTALGIA.
Mi pueblo despierta en un lienzo de niebla,
la montaña se hace invisible entre nubes tempranas,
los cocoteros cobijan al anciano que sueña
con hacer su conuco en tierras lejanas.
El día se asoma con aromas de caña,
el barro en sus venas entona canciones,
y la lluvia, danzando en los techos de yaguas,
escribe en el suelo viejas tradiciones.
El cacao se abre, fruto del sol,
y los árboles brindan sus sombras,
mientras el ñame escarba en esa tierra de anhelos,
la toronja cuelga como luna redonda,
y del campo caen las cosechas del cielo.
En el corral, un tambor suena a la aurora,
invocando el latido de siglos enteros,
mientras suena un merengue para bailarlo pegado.
Y en la orilla del río, mi morena implora
que el campo nos guarde siempre enamorados.
Tengo mi bohío al pie de un río que encanta,
para mi mulata de piel color café.
Le llevo una serenata y flores que encantan,
y versos de campo después del atardecer.
Bajo las amapolas, su risa me guía;
ella me espera como todos los días.
Labraremos la tierra, cosechando alegría,
con los besos furtivos que el sol bendecía.
En noches de guardia, la bachata resuena,
y el perico ripiao, con su ritmo sincero,
despierta los caminos que el campo encadena
con los aguinaldos de un diciembre entero.
Te ofrezco en mi pecho un jardín de colores,
donde la zafra florece en un sueño eterno.
Harás parir la vida con fuerza y amores,
y del lodo construiremos nuestro hogar de invierno.
Cuando sembremos vida en la curva del monte,
y el café nos envuelva con su aroma tierno,
en ese rincón donde el río es horizonte,
cantaremos al cielo, libres, sempiternos.