Lyrics
Somos cuatro los hermanos que la madre vio crecer,
con bendiciones y rezos nos enseñó a ser de bien.
Pero tú, mi hermano lindo, tienes un alma sagrada,
te quitas el pan de la boca por ver la mesa llenada.
Tu nobleza no tiene fin, eres de buena madera,
por eso toda la familia te respeta y te venera.
De mi padre recordamos que el amor no demostró,
nunca nos dijo un "te amo", la timidez lo venció.
Pero te dejó su escuela, su honestidad y su honor,
le aprendiste los oficios, su ejemplo trabajador.
Aunque sus labios callaron, en tus manos se quedó
el amor por el trabajo que el viejo nos heredó.
A tu esposa y a tus hijos los llevas por buen camino,
les has dado buena escuela, vas forjando su destino.
Tu niño y tu niña saben del padre que les tocó,
un hombre de ley y fuerzas que jamás se doblegó.
Tienes un hogar bendito, un santuario de amor,
donde eres el buen pilar, el mejor trabajador.
Madre todavía nos cuida, nos acompaña en la vida,
y al ver que somos unidos, se le cura cualquier herida.
Hoy te canto este corrido porque te quiero decir:
eres un hermano excelente, orgullo de nuestro vivir.
Que Dios te bendiga siempre, te lo digo con honor,
¡eres nuestro gran hermano, mi sangre y mi sembrador!