가사
Mi pueblo al alba canta en el sereno,
bajo el arrullo fresco mañanero;
se mece el sueño, leve y pasajero,
debajo de la palma y su terreno.
Huele la tierra a surco y pan moreno,
a barro tibio y sudor jornalero;
la lluvia cae , a golpe del cielo,
su música en el techo campesino.
Allá, junto a la orilla de mi río,
te aguarda un bohío humilde y florecido,
mi morena, calor del pecho mío.
Iré con una flor y un canto herido,
y al verte abrir la noche en desvarío,
Haremos de todo al sol, sin más olvido.