El taller pedagógico es una estrategia activa y experiencial que articula teoría y práctica, favoreciendo la exploración, la creatividad y la colaboración. En la educación infantil, los talleres permiten que los niños aprendan haciendo, experimentando y reflexionando sobre sus experiencias. Características de un taller pedagógico efectivo: Intencionalidad clara: responde a un objetivo de aprendizaje. Flexibilidad: adapta materiales, tiempos y procesos a los intereses y ritmos de los niños. Interdisciplinariedad: integra áreas como arte, ciencias, lenguaje y matemáticas. Evaluación formativa: retroalimentación constante basada en la observación y el diálogo. En el siglo XXI, los talleres se potencian con herramientas digitales (apps educativas, robótica, realidad aumentada) y con la incorporación de saberes comunitarios, vinculando a familias y líderes locales como cofacilitadores.