歌詞
QUÉ RICO SOY!
[INTRO HABLADO]
—¿Y tú a qué te dedicas? —A los negocios. —¿Qué negocios? —¡Bueno… depende de quién pregunte!
[VERSO 1]
Tengo una finca en el campo, una mansión junto al mar, un caballo que es campeón y un yate para pasear.
Tengo empleados de sobra, un chófer particular, y una cuenta en Suiza que no me dejan tocar.
Ella me miró sonriente, yo me sentí un gran señor; en diez minutos de charla ¡duplicaba mi valor!
[CORO]
¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Pero no tengo ni para el hielo! ¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Y vivo alquilado en el tercero!
¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡No hay quien me gane en fortuna! Tengo un palacio en la costa… ¡pero no tengo ni una!
[VERSO 2]
La invité para el domingo: —Conocerás mi mansión. Me puse un traje prestado y una corbata de ocasión.
Al llegar frente a mi casa, ella preguntó por el jardín. —Lo mandé a remodelar. —¿Y la piscina? —Está en fin.
—¿Y el chófer? —Se jubiló. —¿Y el portero? —Está enfermo. —¿Y el ascensor? —¡Nunca llegó! —¿Y el palacio? —¡Ese es otro cuento!
[CORO]
¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Pero no tengo ni para el hielo! ¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Y vivo alquilado en el tercero!
[VERSO 3]
Entró sin hacer preguntas, sacó un flan de su cartera: —Se lo traje a tu mamá, para que pruebe mi receta.
Yo me quedé de una pieza: —¿A mi madre? ¿Cuál mamá? —La que vive aquí contigo. —¡Vivo solo! —¡Pues qué casualidad!
Se sentó junto a la mesa, me miró con emoción: —Dime, ¿dónde está tu yate? —En el mar… —¿Y la mansión? —En mis sueños, vida mía. Todo ha sido una invención.
[PUENTE HABLADO]
—¿Y el caballo? —También es un sueño. —¿Y el avión? —¡Ese va por buen camino! —¿Y el dinero? —¡Ese no ha llegado todavía!
[VERSO 4]
Ella soltó una carcajada, yo esperaba lo peor; pero partió el flan en dos y me regaló una porción.
—Yo tampoco tengo finca, ni palacio, ni chofer; tengo un cuarto y una mesa y muchas ganas de querer.
—¿Entonces por qué viniste? —Porque me hiciste reír. Quería conocer al hombre que inventaba para mí.
[CORO FINAL]
¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Ahora sí tengo un tesoro! No tengo finca ni yate, ¡pero tengo quien me quiera como soy!
¡Qué rico soy, qué rico soy! ¡Que se entere el vecindario! Ella trajo el flan de casa… ¡y yo puse el calendario!
[DESPEDIDA HABLADA]
—¿Y cuándo me llevas en tu yate? —El domingo. —¿De verdad? —¡Claro! Si deja de llover… ¡lo ponemos en la bañera!