Dalszöveg
(Verso 1)
En la gran Ciudad de México, donde todo se calienta,
Hay un grupo de cabrones que la vida se revientan.
Se llaman Los Consentidos, y no les importa nada,
Con el whisky en la mano, la noche les pertenece, mamada.
(Coro)
Son Los Consentidos, hijos de la chingada,
En el Montana se ponen hasta la madrugada.
Con viejas por montones, y Juan tras el volante,
No hay quien los pare, viven de puta madre.
(Verso 2)
Entre drogas y perico, se les va toda la lana,
Les vale madre el mundo, su lema es pura parranda.
Las morras se les acercan, buscando algo de acción,
Pero saben que con ellos, solo hay sexo y desmadre, cabrón.
(Coro)
Son Los Consentidos, hijos de la chingada,
En el Montana se ponen hasta la madrugada.
Con viejas por montones, y Juan tras el volante,
No hay quien los pare, viven de puta madre.
(Verso 3)
No respetan ni a su sombra, ni les importa el mañana,
Si la vida es corta, pues que se la lleve la chingada.
Con billetes en los bolsillos y el ego por los cielos,
No conocen el descanso, siempre están echando fierros.
(Puente)
Pero aunque parecen dioses, en su mundo de exceso,
La realidad les pisa los talones, es un maldito proceso.
Las noches se hacen largas, y el amanecer es cruel,
Porque aunque viven a lo grande, el vacío se siente en la piel.
(Coro)
Son Los Consentidos, hijos de la chingada,
En el Montana se ponen hasta la madrugada.
Con viejas por montones, y Juan tras el volante,
No hay quien los pare, viven de puta madre.
(Verso 4)
Un día la suerte se voltea, y los vicios los alcanzan,
Las drogas ya no pegan, y el dinero se les pasa.
Las morras se van alejando, buscando nuevos amores,
Y los Consentidos se enfrentan a sus pinches errores.
(Coro Final)
Fueron Los Consentidos, hijos de la chingada,
En el Montana se fueron, hasta la última parranda.
El lujo se les acaba, y el desmadre se enfría,
Porque al final, compadre, todo se paga en esta vida.