Yo no te pido que vuelvas, ni menos que te disculpes, espero comprendas cuando, de mi dolor yo te culpe. Tu mirada cautiva, me tiene preso, y tus ojos, tu boca, me deja tenso. Me deja tenso, saber, que te toque tu piel, él es un menso, deja, deja que yo te cuide. ¡Que vuelvas a mi vida! ¡Sin herida!