Dalszöveg
Un latido en el centro empieza,
venas que tejen un mapa oculto.
Dos puntos negros que miran nada,
ojos que esperan la clara luz.
Brotan las alas en el silencio,
cuerpo de coma flotando libre,
ya toma forma el pequeño ser,
fiel mensajero de la existencia.
(Coro)
Resta el tiempo en la cal,
fuerza para despegar.
Un destello de verdad,
pronto libre volar.
Rompe el muro del ayer,
¡vida que quiere nacer!
(Verso 2)
El plumón suave cubre el cuerpo,
pico que entrena su gran labor.
Patas con garras ya más firmes,
diente de gema que va a brillar.
Se acaba el aire del encierro,
gira la cabeza con fe sutil,
el universo se vuelve estrecho,
llega la hora de sonreír.
(Coro)
Resta el tiempo en la cal,
fuerza para despegar.
Un destello de verdad,
pronto libre volar.
Rompe el muro del ayer,
¡vida que quiere nacer!
(Puente)
Un golpe sordo en la pared,
grieta que brilla con el sol.
Fuerza en las patas para andar,
todo el esfuerzo va a vencer.
El viaje largo terminó,
abre las alas sin temor.
Cae la cáscara al final,
yace la vida bajo el sol.
(Coro)
Resta el tiempo en la cal,
fuerza para despegar.
Un destello de verdad,
pronto libre volar.
Rompe el muro del ayer,
¡vida que quiere nacer!
(Outro)
Día veintiuno ya llegó,
cálida paja bajo el ser.
Oro esponjoso bajo el sol,
la gran aventura va a empezar...
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