Dalszöveg
Esta va para mi hijo,
señores, voy a contarles mi historia,
aquí les hablo de frente,
con el pecho lleno de gloria.
Yo soy Cresencio Ornelas,
un hombre trabajador,
y mi Cristofer Gillem,
mi orgullo, mi bendición.
Padre e hijo es el lazo,
que nadie puede romper,
la sangre que nos une,
nos une un gran querer.
Radicamos en la Unión Americana,
buscando siempre el progreso,
en la tierra texana,
dejamos el alma en eso, en eso que se
llama trabajo con esfuerzo
y con honradez
Específicamente en Houston, Texas,
donde se escribe el destino,
juntos Cresencio y Cristofer,
vamos por el mismo camino.
Que quede grabado en la memoria de los americanos,
un padre y su buen heredero,
desde Houston Texas para el mundo,
con un cariño sincero.