Tu voz que se repite como eco en cada lugar que caminaste. En las primeras luces que tus ojos cansados vieron. En tus lágrimas, en tu risa.
Si te abrazáramos y oyéramos tu voz
Si oyéramos nuevamente tu voz y pudiéramos verte sonriendo, agitando tus manos, repitiendo tus pasos.
Si pudiéramos nuevamente, oírte y abrazarte.
Ahora, tenemos que acostumbrarnos a oír tu voz sin tu voz. Acostumbrarnos a caminar junto a ti a gozar de tu bondad a sentir tu presencia, sin tu voz.
A zene stílusa
Una melodía cantada por un varón de unos 60 años, de voz grave y serena, gruesa con un ritmo lento y acompañado solo por un piano suave , y que al mismo tiempo sea nostálgica