Dalszöveg
# Agosto No Se Va
[Intro]
Han pasado veintidós años...
y sigo buscándote, mamá.
[Verso 1]
Tú eras la luz de la casa,
la que unía cada rincón.
La que arreglaba los problemas
sin pedir nunca explicación.
Trabajando en la gelateria,
siempre pensando en los demás.
Y yo pensando que eras eterna,
que siempre te tendría detrás.
Pero llegó aquel maldito cáncer,
y poco a poco te fue apagando.
Mientras yo me repetía:
"Mi madre va a seguir luchando".
Nunca pensé en despedidas,
nunca pensé en un final.
Hay golpes que llegan tan fuerte
que no te dejan reaccionar.
[Pre-Estribillo]
Y todavía me pregunto
qué hubiera pasado si...
[Coro]
Si te hubiera dicho
todo lo que nunca te conté.
Si hubiera estado
a tu lado aquella última vez.
Porque agosto se quedó conmigo,
porque agosto no se va.
Y aunque pasen los años, madre,
sigo viviendo en aquel hospital.
[Verso 2]
Era tu cumpleaños, primero de agosto,
y yo estaba lejos sin saber.
Creyendo que habría más tiempo,
creyendo que te volvería a ver.
Y cuando entré en aquella habitación,
algo empezó a temblar dentro de mí.
Apoyé mi cabeza en tu pecho,
y el mundo dejó de existir.
La máquina sonó continua,
y yo me rompí por la mitad.
Aquel ataque de ansiedad
todavía no ha terminado ya.
Porque la gente sigue adelante,
pero yo me quedé detrás.
Tengo cuarenta y cuatro años,
pero sigo teniendo veintidós.
[Coro]
Si te hubiera dicho
todo lo que nunca te conté.
Si hubiera estado
a tu lado aquella última vez.
Porque agosto se quedó conmigo,
porque agosto no se va.
Y aunque pasen los años, madre,
sigo viviendo en aquel hospital.
[Puente Flamenco]
Y dicen que el tiempo cura,
pero a mí me mintieron.
Porque pasan los calendarios
y yo sigo en el mismo recuerdo.
La familia se fue rompiendo,
desde que tú no estás.
Y el silencio de esta casa
ya no me deja respirar.
[Coro Final]
Si te hubiera dicho
lo mucho que te quise de verdad.
Si hubiera sabido
que aquella noche era el final.
Porque agosto se quedó conmigo,
porque agosto no se va.
Y el hombre que ves ahora
nunca volvió de aquel lugar.
[Outro]
Veintidós años después...
y todavía duele igual.