Dalszöveg
Te escondes en la casa
y yo no sé dónde estás,
hasta que saltas de la nada
y me vuelves a asustar.
Y saltas con tu risa
rompiendo el aire en dos,
y el susto se convierte
en el lugar donde soy yo.
Entre tazas, recetas y el frío en la ventana
la vida se nos vuelve rutina bonita.
Coro 1
Donde tú estás
todo encuentra su sitio,
el tiempo se queda pequeño
cuando estás junto a mí.
Donde tú estás
no hace falta buscar,
porque todo lo que importa
está en ese lugar.
Verso 2
Vamos a alimentar los patos,
es nuestro ritual,
las migas caen al agua
y el mundo se queda en paz.
Tus manos huelen a bosque,
a tierra y a libertad,
setas, pesca y el silencio
que aprendimos a escuchar.
Te acompaño a la puerta en cada mañana,
aunque el sueño no quiera soltarme aún,
y me quedo mirándote un segundo más,
como si así pudiera quedarme contigo.
Y cuando vuelves, el mundo se enciende,
corro hacia ti sin pensar ni medir,
como si todo el tiempo que estuve esperando
solo existiera para verte venir.
Coro 2
Donde tú estás
todo encuentra su sitio,
el tiempo se queda pequeño
cuando estás junto a mí.
Donde tú estás
ya no hay nada que temer,
porque entendí que mi hogar
vive dentro de ti.
Verso 3 (segunda canción integrada)
Hay promesas que nacen despacio,
como el sol detrás del cristal,
hemos sido distancia y espera,
hemos sido aprender a aguantar.
Fuimos manos buscando en la niebla,
fuimos voz en mitad del ruido,
y aunque el mundo cambiaba a ciegas,
siempre supe que eras mi sitio.
Pre-Coro
Y ahora el futuro nos mira de frente,
ya no es un sueño que queda al pasar,
es una puerta que empieza a abrirse,
y esta vez la vamos a cruzar.
Coro 3 (expansión)
Porque contigo aprendí que el amor no se rompe,
aunque el mundo nos quiera mover,
que hay caminos que esperan su momento
y el nuestro empieza a nacer.
Y si el miedo alguna vez nos alcanza,
no me importa si estás junto a mí,
porque el tiempo se hace pequeño
cuando te quedas aquí.
Puente (vuestro universo compartido)
En tanques que rugen en mundos lejanos,
en estrellas que cruzamos sin final,
yo soy tu copiloto en cada salto
y tu torretera sin dudar.
Entre tanques que rugen, en mundos lejanos,
y estrellas que cruzamos sin aterrizar,
yo soy tu copiloto en cada salto
y tu voz me enseña dónde apuntar.
Hoy vivimos en cables y en pantallas,
pero nunca nos sentimos lejos de verdad,
duermo contigo aunque no pueda tocarte
y cuento los días para poderte abrazar.
Si el universo se vuelve infinito,
si nos perdemos en la oscuridad,
sé que no existe ningún vacío
mientras me digas: “quédate un poco más”.
Puente final (transición al futuro real)
Y cuando por fin crucemos esa puerta,
y ya no haya que volver a esperar,
todo este amor que aprendió a no tener límites
por fin tendrá un lugar donde descansar.
Coro final (destino)
Donde tú estás
quiero quedarme siempre,
aunque el tiempo cambie
aunque el mundo tiemble.
Porque contigo aprendí que el amor es quedarse,
cuando todo invita a huir