Dalszöveg
(6 meses antes)
Cuando sentí que mi peregrinación había terminado, decidí que era momento de iniciar mi penitencia.
Conseguí un vuelo espacial hasta Krovya, en el Sistema Planetario de Jormungandr, a un salto de Sarmatia, en la marca de Tannhäuser.
Al aterrizar, nunca había visto un lugar tan desolado y triste.
Nunca había visto rostros tan infelices.
Afortunadamente, al ir a mi hotel y luego al restaurante, encontré seres angelicales, que contrastaban con lo visto.
Desde Krovya, viajé en una nave de contrabandistas, hasta Midraksha, una de la lunas de Sarmatia, y, desde la órbita, entré en la atmósfera de Sarmatia en dirección a Sheyhr, en una cápsula orbital.
Crucé los controles planetarios a pie, con una mochila, buscando una cabina de reclutamiento, para formalizar el enlistamiento.
Iba en silencio, frío, no miré atrás ni una sola vez.
Cruzado el umbral, entregué mi vida a mi destino.
Pensé: “Puede que mi Ítaca esté adelante, es la nostalgia de una patria que nunca tuve.”
Al pisar el territorio de Sarmatia le dije a la tierra:
“Yo te ofrezco mi sangre y probablemente mi vida; a cambio, te pido una patria, y si soy digno, una familia.”
A zene stílusa
Style: Symphonic Gothic Metal with archaic and apocalyptic tone. Spoken gothic poem, not sung. Cadence: slow, ceremonial, like a funeral march echoing through ruins and stars. Structure: Begins with a