Dalszöveg
En el reloj del destino, el 11 del mes de noviembre, nos cruzamos sin saberlo, en una atmósfera llena de estrellas
Qué sin buscarlo, caminábamos solos con historias y cicatriz y cicatrices, pero el universo conspiró y nos unió en su telar.
Tropiezos y risas, senderos compartidos, la vida nos guió hacia éste, éste momento sagrado, el umbral del amor, nos encontramos de nuevo creyendo en la magia que nos tiene atrapados.
Eres mi once once, mi deseo secreto, la suerte que encontré en un instante perfecto, tomados de la mano construimos un destino, nuestro amor es un sueño, un regalo divino.
Esto sólo es el comienzo, la promesa sincera, ante Dios y los ángeles, nos juramos eternidad.
Brindamos por la vida, por la familia y amigos, por los que desde el cielo nos bendicen con bondad.
Dios es testigo de este lazo que tejemos, un hilo de amor que nunca se romperá.
Que nos guíe en las tormentas, en los días serenos, que nuestra unión sea fuerte como un roble centenario.
Los ángeles aplauden, celebran nuestro amor, en su coro invisible entonan una dulce canción.
Te amo mi amor, más allá de las estrellas.
Eres mi once once, mi eterna inspiración.
Esto sólo es el comienzo, la promesa sincera, ante Dios y los ángeles, nos juramos eterni