Dalszöveg
[Verso]
José Miguel en la esquina, profeta de la bruma,
desenmascara el teatro donde el poder se esfuma.
Con temple de gigante, su verdad retumba,
políticos de pacotilla, su juego rezuma.
[Verso 2]
No hace caso del color, no distingue bandera,
izquierda, derecha, todos son la misma carrera.
En el cortijo del abuso, él es la hoguera,
quemando las mentiras, voz de la torera.
[Estribillo]
Verdades como templos, una ráfaga directa,
el vulgo adormecido, su palabra lo despierta.
Charlotada en el Congreso, la farsa es corecta,
José Miguel desvela, la política infecta.
[Verso 3]
Los amos del cortijo tiemblan con su nombre,
enfrentando la corrupción, sin guantes ni modales.
No se vende por favores, no obedece a hombres,
sus rimas son puñales, salvan de los males.
[Estribillo]
Verdades como templos, una ráfaga directa,
el vulgo adormecido, su palabra lo despierta.
Charlotada en el Congreso, la farsa es corecta,
José Miguel desvela, la política infecta.
[Verso 4]
El vulgo no da pa más, dormido en su cuna,
José Miguel lo sacude, con rimas de fortuna.
Mientras tanto en despachos, reina la espuma,
él trae claridad como luz de la luna.