En la escuela de la vida, dos amigos se encontraron, José y Adrián, entre libros y refuego se educaron. En salones y en las calles, juntos crecieron sin temor, Dos jóvenes soñadores, con un futuro lleno de ardor.
Y aunque el peligro acechaba, el miedo no se hacía ver, Nunca se rajaron en su amistad ni en su poder. En las aventuras y en los días de sin igual, Dos amigos sin miedo, en cada paso vital.
Hoy la fama los llama con orgullo y celebración, José y Adrián, en la historia y la canción. En la memoria del pueblo, su leyenda es inmortal, Dos amigos sin miedo, ¡inspiración y coraje sin igual!