Dalszöveg
En mares bravos, bajo cielos de sal, navegaba un héroe, de temple sin igual. Contramaestre Micalvi, nombre de leyenda, su historia épica, por siempre resuena.
Con la Esmeralda en combate, gloria alcanzó, contra el Huáscar peruano, ferozmente luchó. Aunque fue prisionero, su espíritu no dobló, y en la Chancay glorioso, su vida entregó.
De Valparaíso a Mejillones, surcó los mares, enfrentando tormentas, y peruanos a pares. Con astucia y bravura, siempre triunfó, su nombre en la Armada, por siempre se grabó.
Con la Esmeralda en combate, gloria alcanzó, contra el Huáscar peruano, ferozmente luchó. Aunque fue prisionero, su espíritu no dobló, y en la Chancay glorioso, su vida entregó.
En el corazón de Chile, su legado vive, ejemplo de valor, que el tiempo revive. Su espíritu indomable, en el mar se expande, y su nombre resuena, en cada ola que se levanta.
Con la Esmeralda en combate, gloria alcanzó, contra el Huáscar peruano, ferozmente luchó. Aunque fue prisionero, su espíritu no dobló, y en la Chancay glorioso, su vida entregó.
Contramaestre Micalvi, héroe sin igual, tu leyenda navega, por mares sin final. Tu ejemplo nos inspira, a enfrentar la adversidad, y a luchar con bravura, por la libertad.