Dicen que una historia no desaparece que solamente cambia la forma de verla Entonces dime en qué quedamos aquella tarde, en qué rincón del universo sobrevive la mujer que hoy no tengo Tal vez el amor no sea otra cosa que una equivocación de la memoria: el cerebro fabricando permanencias donde solamente hubo instantes fugaz Te vi. Eso fue todo. Solo bastó aquella anomalía para que mi existencia perdiera su antigua geometría. Desde entonces hay lugares por despejar hasta que alguien los recuerda. Y hay personas que siguen existiendo Aún después de haberse ido. Y fue amor?
El amor necesita eso Palabras promesas, besos O alguna forma de certeza. Aquello que llamamos sutileza Es por demás una alteración del orden, una pequeña catástrofe una actividad privada en la que dos desconocidos se refugian en una mirada y por un momento parecieron reconocerse de otra vida que jamás tuvieron. Quizá la libertad sea eso: poder elegir una ausencia y pasar el resto de la existencia intentando demostrar que alguna vez estuvo presente. Qué ironía. La memoria conserva lo que la realidad destruye, pero también inventa lo que nunca sucedió. Por eso todavía existes. No en mi presente. En esa región improbable donde la imaginación se niega a obedecerle a los hechos. Y quizá ahí termine todo: no perdiéndote, sino descubriendo demasiado tarde que nunca estuve enamorado de una mujer. Estuve enamorado de la posibilidad de haber sido otro hombre si aquella tarde hubiera ocurrido de otra manera.