Lời bài hát
Tengo grabada la charla y el brillo de su mirada,
antes de que la envidia dejara la silla vaciada.
Me culparon de ausencias, me quisieron ver caer,
mientras los que "cuidaban" no lo supieron hacer.
Muchos años fuera de casa, aguantando el temporal,
viendo desde la distancia quién se portaba mal.
El tiempo es un maestro y ya empezó la lección,
porque aunque no estuve cerca, sobró la información.
[Puente de Respeto]
No me espantan los cuentos ni las lenguas de veneno,
quien tiene la conciencia limpia siempre duerme sereno.
Pero el que tiene una deuda, sabe que el sol siempre sale,
y no hay sombra en Acaponeta que el pasado no señale.
Odiando el chisme barato de los que hablan por hablar,
mientras los verdaderos culpables se intentan ocultar.
[Coro Tumbado - El Mensaje]
¡Y que retumben las bandas allá por Mazatláncito!
Que el respeto que me tienen no se gana con un grito.
Se gana con el silencio de quien sabe la verdad,
soy Julio, el que regresó a cuidar su propiedad.
No me mueven de mi puesto, aquí tengo mi respaldo,
y el que crea que me fui, nomás me estaba preparando.
"Las deudas de sangre no las borra el viento, viejo.
Aquí en el Mercado todos nos conocemos...
y yo sé bien quién dio la espalda."
Que no se confundan los locos, mi línea es el trabajo,
yo no ocupo de suciedades para mirar hacia abajo.
Ni drogas ni esas porquerías, mi negocio es real,
el sudor de mi frente es mi escudo principal.
Pero escuchen bien el son, que se grabe en la memoria:
no tienten la calma del Puma, que él conoce la historia.
Soy un puro comerciante, pero observo los detalles,
sé quiénes son los amigos y quiénes sobran en las calles.
Por mi hermano va esta vida y el honor que yo sostengo,
él me guía desde arriba en el camino que mantengo.
No se fíen del que calla ni del que camina lento,
porque el Puma no olvida... solo espera su momento.
Acaponeta es mi casa, aquí nadie me saca el pie,
porque el que nada debe, nada tiene que temer.
Soy Julio, el del mercado, el que mira siempre al frente,
y el que tenga la mancha... que lo entienda claramente.
Sigan contando sus cuentos, sigan viviendo su gloria,
que la justicia del hombre también es parte de la historia.