En la cueva oscura del murciélago donde nuestro fuerte era el ego en esos veranos que no niego recordando tantas noches que riego en mi memoria sin vergüenza ni miedo tantos cabros locos vueltos malos y cabros malos vueltos buenos había que tomar luego para oír buen rock junto a todo nuestro escuadrón muchos personajes alzando vuelo con el pito de la repartición para quedar hechos perro sin compasión en la pista de los sinceros el ruego para que la fiesta no terminara luego simplemente no había descanso ante tanto fuego y venía el bajón sin perdón uno que otro colado en un rincón más borrado que un pizarrón olvidado por la tropa y su mentor la murciélago rendida a la batalla de mi escuadrón noche de tanta fiesta prendida y mucha cabra pérdida ya no recuerdo muchos rostros pero que ahora son esta canción que los años no me lleven de esta emoción y que todo lo que fuimos sea una oración y era la cueva oscura del murciélago donde nuestro fuerte era el ego en esos veranos que no hay que negarlos porque no sé ...si quiera olvidarlos