Pasan los años y en mis recuerdos y añoranzas siempre vivirás. Tierrita encantadora y amable, tu suelo nos vio crecer y triunfar. Ahora yo te atesoro y recuerdo con esas lindas postales sembradas en mi corazón y alma. Oh mi hermosa vereda, Llanogrande inolvidable, siempre el valle favorito de propios y extraños. Tus fértiles suelos regados con aguas puras y frescas, de tus pródigas tierras los frutos. De tus casitas de adobe y ladrillo los encantadores labriegos curtidos en sabiduria y sencillez. En cada rincón una historia inolvidable que contar, una música envolvente y pegajosa. Quién pudiera disfrutar de esta dicho divina de haber crecido en tu suelo, quién hibiera sido hijo tuyo. Oh mi bella vereda, del llano...el más grande. Viva mi veredaaaaa