Lời bài hát
Sombras del kansas
Diego, el Kansas, un nombre que susurra
En el eco de mi mente donde el dolor perdura.
El peso en mi cuerpo, una maldición impuesta,
Por la sociedad que esculpió cada grieta en mi alma rota.
Mi cuerpo se estira con el tiempo y la culpa,
Pero no es mía, es del mundo que me insulta.
Camino entre sombras, buscando razones,
Entre las miradas, solo encuentro condenas.
Ella era un espejismo de promesas traicioneras,
Con labios que besaban otros sueños, otras tierras.
Mala en su esencia, me dejó fragmentado,
Un vacío en el pecho que jamás he superado.
Ahora mis ojos, sin los cristales que nublaban mi visión,
Ven con claridad la cruel desolación.
Me quitaron el mal, pero no el pesar,
Cada día es más nítido, pero más difícil de soportar.
La vida es un enigma que no puedo desentrañar,
Cada pregunta es un abismo donde me dejo caer.
¿Por qué el cielo no me deja descansar?
¿Por qué el tiempo avanza si no puedo entender?
¿Cuál es mi razón de ser?
Con mucho esfuerzo he conseguido, lo que para muchos quizá es aburrido
Pero así se mueve esto en este lado del mundo
Es lenta, como la vida que arrastro
Amarilla en su esencia, pero el trayecto es vasto.
No importa cuánto acelere, siempre se queda atrás,
Pero ese brillo tenue es lo único que me da la paz.
Siete amigos, los únicos que en mi casa cruzan,
Siete sombras que traen hambre, pero nunca excusan.
Les cocino, les lavo, esperando una conexión,
Pero al final soy solo un sirviente de su distracción.
Me pregunto si lo que hago tiene algún sentido,
O si simplemente soy un reflejo en el olvido.
Mis manos cansadas, mi mente desgastada,
En este ciclo perpetuo de soledad, desgarrada.
El mundo gira, pero yo me quedo aquí,
En esta lenta agonía, donde siempre fui.
Soy Kansas, un espectro en mi propia existencia,
Caminando en la bruma de la indiferencia.
Pero a pesar del peso, del dolor que me ahoga,
Con cada golpe, me levanté y seguí la soga.
Contra todo pronóstico, me licencié en idiomas,
Aprendí a hablar con el mundo, aunque el español me coma.
El inglés fluye, pero en mi lengua materna tropiezo,
Las letras se enredan, caigo en el proceso.
Pero eso no me detiene, sigo siendo un ejemplo,
De que hasta en la sombra más oscura, hay un centro.
El mundo gira, pero yo me mantengo en pie,
Aunque todo pese, aunque todo esté al revés.
Soy Kansas, no solo el espectro de mi soledad,
Sino un hombre que lucha, que aún tiene dignidad.
Que aún tiene dignidad...