En las calles de Durango, nació una niña especial, Carmina Piñón la llaman, pero "Chimis" su apodo real. Desde niña, con carácter, fuerte y decidido andar, a los cuatro años decía, "Quiero mi vida mandar." Buchona de alma y de estilo, servicial como ninguna, trabajadora incansable, siempre firme en la fortuna. Rompe corazones al paso, pero no se deja atrapar, es chingona y bien guapa, imposible de olvidar. Con un gran corazón noble, para aquellos que ama bien, Carmina, "La Chimis," siempre está para quien la ve. Este corrido es su historia, de la mujer que al mundo retó, Carmina Piñón, la invencible, que a todos siempre ayudó.