เนื้อเพลง
En la sombra de la noche, cuando la luz se apagó,
Mi alma se ahogaba, y el dolor me envolvió.
Cada lágrima era un río, cada suspiro un clamor,
Mis fuerzas se agotaban, no había más amor.Caminé por valles oscuros, con la esperanza perdida,
Los sueños desmoronados, sin encontrar salida.
El frío me abrazaba, la soledad me cubría,
Pero en mi desesperanza, tu voz me sorprendía.Jesús, viniste a mi encuentro, en medio de mi quebranto,
Secaste mis lágrimas, escuchaste mi llanto.
Con tus manos de amor, curaste mi herida,
Dándome un nuevo aliento, devolviéndome la vida.Tomaste mi tristeza y la cambiaste por gozo,
Donde había dolor, sembraste un fruto hermoso.
En la sequía del alma, Tú fuiste manantial,
Encontré en Ti, Jesús, un amigo sin igual.Mis días grises se llenaron de luz,
La carga pesada la dejé en tu cruz.
Lo que el mundo me quitó, en Ti lo hallé,
Tu paz, tu amor, en mi corazón guardé.Cuando el mundo me falló, Tú fuiste mi refugio,
En medio del desierto, Tú fuiste mi sustento.
Tus palabras son vida, tu amor es mi canción,
Y en tus brazos encuentro mi completa redención.El dolor ya no me define, ni la pena ni el temor,
Porque en Ti, mi Jesús, encontré mi Salvador.
Tus promesas son ciertas, tu fidelidad eterna,
Tú eres mi amigo fiel,