เนื้อเพลง
Anoche no pude dormir, tu recuerdo volvió a vencerme, cerré los ojos un instante y de nuevo volví a perderte.
Tu rostro me aparece en el cristal, en los charcos de la avenida, en la mujer que cruza enfrente, y en cada esquina de mi vida.
Te veo pasar entre la gente, aunque sé que no eres tú, y mi corazón confundido te carga como una cruz.
Y sigo dando vueltas, por el mismo callejón, prisionero de un laberinto que construyó tu corazón.
No importa cuánto me aleje, ni cuánto quiera escapar, tu mirada y esa sonrisa,
Me persigue como la Monalisa.
Y sigo dando vueltas, por el mismo callejón, prisionero de un laberinto que construyó tu corazón.
Anoche intenté olvidarte, pero fue inútil la batalla, tu nombre quedó sembrado donde mi memoria falla.
Te descubrí en una canción, en un perfume pasajero, en la muchacha de la tienda, en la sonrisa de un viajero.
Y mientras más te me escondes, más te encuentro al caminar, parece que todo el universo se empeña en hacerte regresar.
No importa cuánto me aleje, ni cuánto quiera escapar, tu mirada y esa sonrisa,
Me persigue como la Monalisa.
Y sigo dando vueltas, por el mismo callejón, prisionero de un laberinto que construyó tu corazón