เนื้อเพลง
No venías con instrucciones,
ni mapas para el corazón,
llegaste rompiendo mis miedos,
cambiando mi definición.
Ser fuerte aprendí despacio,
cayendo y volviendo a empezar,
porque cuando tomé tu mano
supe que había que amar.
No fue fácil dar cada paso,
hubo noches sin entender,
pero tu risa abrió el camino
cuando pensé que iba a perder.
Gracias por llegar a mi vida,
por enseñarme a creer,
por hacer de cada herida
un motivo para crecer.
Ser padre, ser madre es un reto,
pero mirarte es la razón,
todo se puede superar
cuando creces dentro del corazón.
Te vi aprender a nombrar el mundo,
a caminar sin mirar atrás,
y en cada intento fallido
yo aprendí a soltar y confiar.
No soy perfecto, lo sabes,
pero aquí siempre voy a estar,
si el camino se vuelve oscuro
mi voz te va a acompañar.
Cada día es una promesa
que se escribe al despertar,
y en tu forma de mirar la vida
entiendo lo que es amar.
Gracias por llegar a mi vida,
por enseñarme a creer,
por hacer de cada herida
un motivo para crecer.
Ser padre, ser madre es un reto,
pero mirarte es la razón,
todo se puede superar
cuando creces dentro del corazón.
Si algún día dudas del rumbo,
si el mundo te pesa demás,
recuerda que fuiste un milagro
desde el día en que aprendí a cuidar.
No caminas solo en la vida,
aunque no me puedas ver,
mi amor va contigo siempre,
como un faro encendido en tu ser.
Gracias por darle sentido
a todo lo que soy hoy,
por hacerme mejor persona
desde el primer latido de tu voz.
Todo valió la pena, hijo,
cada caída, cada temor,
porque verte crecer en la vida
es mi mayor bendición.
Y si un día ya no estoy aquí,
y escuchas esta canción,
sabrás que en cada palabra
vive intacto mi amor.
Recuérdame en lo sencillo,
en la esperanza, en la fe,
porque aunque el tiempo me borre,
en ti… siempre viviré.
รูปแบบของดนตรี
Indie Pop, Joy, Soulful and Lively Atmosphere, emotional, Spunky, ear candy, Male Voice