Como disfrutamos las amigas y amigos del Bullir. Salimos entusiasmados, agradecidos y enamorados, de vivir las aventuras y los retos programados. Tirando palante, caminando sin parar, atrochando por el bosque, o en el sendero de acá, bajo el Sol mañanero y el viento fugaz, acompañados del río, los pájaros y el terral. Y luego, que no se olvide el manjar, indispensable para poder descansar, con buenas viandas en Arenas, Talavera, o en cualquier otro lugar, para que repose el cuerpo, y debatamos sin parar, entre risas y chascarrillos, no hay duda que mejor sabrá. Y recuerda que el camino, es agradable pisar, conversando y disfrutando, con la gente del Bullir.