เนื้อเพลง
Corrido de Miguel Martínez
Miguel Martínez, hombre de corazón,
en los camiones empezó su misión.
Con manos callosas y el alma en su andar,
cada día temprano, se iba a trabajar.
**(Coro)**
Pero el sueño del norte, lo llevó a intentar,
cruzar la frontera y su vida cambiar.
Lo encerraron seis días, sin compasión,
solo frijoles y jugos sin sabor.
**(Estrofa 2)**
Con su sueño en el suelo, y el cuerpo cansado,
pensaba en su gente, que había dejado.
Pero Miguel nunca fue de rendirse,
salió con más fuerza, listo para seguirse.
**(Coro)**
Pero el sueño del norte, lo llevó a intentar,
cruzar la frontera y su vida cambiar.
Lo encerraron seis días, sin compasión,
solo frijoles y jugos sin sabor.
**(Estrofa 3)**
Volvió decidido, al México querido,
con una idea clara, su plan bien medido.
“Fierro viejo compramos”, comenzó a gritar,
y pronto a Miguel, mejor le fue a andar.
**(Coro)**
Ya no más fronteras, ya no más dolor,
Miguel con su fierro se volvió el mejor.
El hombre que un día quiso cruzar,
en su propia tierra, pudo triunfar.
**(Estrofa 4)**
Hoy lo ves por las calles, con su carro vendiendo,
fierro viejo en manos, pero siempre sonriendo.
Miguel Martínez, luchador sin igual,
cambió su destino, con esfuerzo y moral.
**(Coro)**
Ya no más fronteras, ya no más dolor,
Miguel con su fierro se volvió el mejor.
El hombre que un día quiso cruzar,
en su propia tierra, pudo triunfar.
**(Final)**
Y así va la historia de Miguel Martínez,
que nunca se rinde y siempre camina.
De los camiones a vender fierro viejo,
él encontró su suerte, y ahora es su reflejo.