Detrás del lente se vislumbra una sonrisa, Tierna como lienzo mojado de rocio De ese aire que alborota tu cabello y del perfume impregnado en tus latidos. Eres piel morena , un canto de canela, un bello merengue que enciende mis sentidos, Tu y yo bailando pegaditos Arrimados a nuestros cuellos en perfectos equilibrios
Y es que tienes esa gracia que se roba mi escenario ese morbo al mirarme que dobla mi universo, Me toca el alma con las rimas de tus versos
Oye, mujer… si tú supieras cuanto agotas mi paciencia La mania de amarte Y ya no opongo resistencia Tienes la ternura de un mar dormido y la fiereza de un viento alto en la montaña. Ven hazme tuyo Aplicame tus mañas
Ay, mujer… eres misterio, eres poema, y eres ciencia, la coordenada exacta donde mi alma alcanza Para tenerme, no necesitas licencia.
Llevas en la mente el vuelo del águila, y en el paso, la libertad de una potranca. A veces simple como lluvia en el prado, a veces enigma que la noche guarda.
Oye, morenita de esos pechos tibios qué suerte tienerte en mi destino sí , te tropieza mi camino. Déjame ser esa melodía Para contarla en una noche de buen vino.