Andaba con el alma mareada Mi espíritu por las nubes La tristeza lo nublaba. Andaba día a día La ilusión no asomaba confundida y descentrada. No te esperaba una gran sorpresa y un gran secreto que me desbordaba. Mi mente ya te imagina mis brazos ya son tu cuna y labios ya te cantan esperando pasen las lunas para cantarte una nana.