Текст песни
Qué sí, que soy acosador, también un agresor, te falta por decir que soy un asesino, pero ni tan siquiera sabes exigir los diezmos a un campesino.
Aplausos, en serio, qué acabado tan sintético, nivel de ficción potable, y la historia que os montasteis fue...inefable.
Esconde tras la estética cierto dadaísmo, como Astarte, en sus letras cósmicas , fractales del abismo.
El arte sin verdad se convierte en plástico decorativo.
Es una máscara del pensamiento intenso y reiterativo.
[Chorus]
Como un monje confesor, leí terapia con el diablo, y yo te ofrezco esta oración, postrado ante un retablo.
[Chorus]
Aquí permanezco —sin postura estoica—, sin claudicar,
aunque el ruido sistémico, y un flujo neurótico, me intente anular.
No compro el relato con giro sofístico que quieres vender.
no soy tu hipótesis, tu axioma apócrifo con el que intentas convencer.
La ironía me habita, recurso dialéctico frente al satánico de túnica benévola.
La vuelvo metralla —cadencia polisílaba— allí a dónde vaya, y es que todo lo que sé, lo aprendí del viejo Doc Papaya.
Se puede hablar de frente, con carga probatoria, si hay que acusar,
no tras interfaces, identidad anónima, pretendiendo ofuscar.
La verdad no vocifera, pero tiene inercia, sabe esperar,
y el tiempo, árbitro implícito, decide cuando reparar.
Prosigue, si te alivia, con tu ego autorreferencial,
yo ya no soy pieza en tablero retórico ni material.
Porque incluso en ruinas, o en estado entrópico, o al languidecer.
soy más verdadero que todo el mal que hiciste para verme fallecer.