Текст песни
Aplausos, en serio, qué acabado tan sintético, nivel de ficción potable, pero la estética no es muy inefable.
Acusas con simpleza, con poca destreza , apenas virtuosismo, el que sí que tiene Astarte en sus mejores letras cósmicas , fractales del abismo.
Qué sí, que soy acosador, y también un agresor, te falta por decir que soy un asesino, pero ni tan siquiera sabes exigir los diezmos a un pobre campesino.
El arte sin verdad se convierte en plástico decoracional,
máscara del pensamiento intenso e irracional, que implora validación, hambre de aprobación. Como un monje confesor, leí terapia con el diablo, y yo te ofrezco esta oración, postrado ante un retablo.
Aquí permanezco —sin postura estoica—, sin claudicar,
aunque el ruido sistémico, y un flujo neurótico, intente anular.
No compro el relato con giro sofístico que quieres venderles.
no soy tu hipótesis, tu axioma apócrifo con el que intentas convencerles.
La ironía me habita, recurso dialéctico frente al satánico de túnica benévola.
La vuelvo metralla —cadencia polisílaba— allí a dónde vaya, y es que tolo que sé, lo aprendí del viejo Doc Papaya.
Se puede hablar de frente, con carga probatoria, si hay que acusar,
no tras interfaces,identidad anónima, pretendiendo ofuscar.
La verdad no vocifera, pero tiene inercia, sabe esperar,
y el tiempo —árbitro implícito— decide cuando reparar.
Prosegue, si alivia, con tu parábola autorreferencial,
yo ya no soy pieza en tablero retórico ni material.
Porque incluso en ruinas —estado entrópico—, incluso al caer,
soy más verdadero que todo ese constructo que queréis proponer.