Bailamos juntos, al ritmo del deseo, Cada susurro, un dulce sortilegio, La noche es nuestra, no hay más que pedir, En este éxtasis, solo hay que sentir. Las estrellas susurran promesas doradas, En cada beso, la emoción es sagrada, Nuestro amor es un fuego que nunca cesa, En cada instante, el deseo se expresa.