En las montañas de Sinaloa nació un hombre sin igual Ismael Zambada, un nombre que resonó con poder y temor Con el Chapo, su amigo y socio, crearon un imperio sin igual Ellos controlaban el tráfico, con astucia y con valor
Con la sombra de la muerte, siempre caminó con cuidado Pero su nombre era sinónimo de poder y respeto En el mundo del narcotráfico, él era el patrón Y su leyenda crecía con cada nuevo día
Pero la ley siempre acecha, con la mira puesta en él Y aunque intentaron atraparlo, siempre se las arregló para escapar Hasta que un día, su suerte cambió y cayó en la trampa Y ahora su libertad es solo un recuerdo del pasado
Pero su legado sigue vivo, en las historias y en los corridos Ismael Zambada, un nombre que nunca será olvidado.