Letra da música
Verso 1:
Soy de la costa más larga del Caribe,
donde un amigo es convive y siempre se recibe.
Donde el sueldo va en declive, pero el alma se mantiene,
una arepa calientita a todos entretiene.
La capital de los chamos, un paraíso lejano,
una casa sobre otra y el Guaraira Repano.
Criado entre chinos, portugueses y haitianos,
si te suena familiar, es porque soy venezolano.
Estribillo:
Tenemos el Roraima y el relámpago en Catatumbo,
la Colonia Tovar, mejor que en el primer mundo.
Salto Ángel imponente y el pico Bolívar,
reinas de belleza que el cielo saben tocar.
Aunque la crisis nos golpea y el futuro es incierto,
con el corazón en la mano, mi nostalgia es un desierto.
Hoy estoy lejos, pero mi amor no se apaga,
Venezuela querida, siempre serás mi anclaje.
Verso 2:
Diez años sin dormir en mi habitación,
sin despertar diciendo "bendición".
Sin probar un pabellón ni un rompe colchón,
ni caminar mis tierras con el corazón.
Una chicha, una hallaca, o un anís con limón,
cada detalle mínimo extraño con pasión.
Caracas y Magallanes, gritos en televisión,
chapitas y carnavales, un grito de hermandad.
Estribillo:
Tenemos el Roraima y el relámpago en Catatumbo,
la Colonia Tovar, mejor que en el primer mundo.
Salto Ángel imponente y el pico Bolívar,
reinas de belleza que el cielo saben tocar.
Aunque la crisis nos golpea y el futuro es incierto,
con el corazón en la mano, mi nostalgia es un desierto.
Hoy estoy lejos, pero mi amor no se apaga,
Venezuela querida, siempre serás mi anclaje.
Puente:
Extraño a los míos, mamá, amigos, y primos,
con la barriga llena, pero vacío de latidos.
Pasé la selva y México en llamas,
surcando tierras suramericanas.
El esfuerzo de hoy, la recompensa de mañana,
espero regresar un día, de verdad, y no sea tarde,
y que solo Dios me guarde en esta travesía,
pensando en el futuro con una sola melodía.
Estribillo Final:
Tenemos el Roraima y el relámpago en Catatumbo,
la Colonia Tovar, mejor que en el primer mundo.
Salto Ángel imponente y el pico Bolívar,
reinas de belleza que el cielo saben tocar.
Aunque la crisis nos golpea y el futuro es incierto,
con el corazón en la mano, mi nostalgia es un desierto.
Hoy estoy lejos, pero mi amor no se apaga,
Venezuela querida, siempre serás mi anclaje.