Letra da música
No te pido que liberes el pulso,
ni que bajes el tono de tu adiós.
No te pido que detengas la fiebre
que corre en mis venas bajo tu feroz sol.
Solo quiero sentir tu pulso, Ciudad,
que me consumas en este rincón mío,
saber que cada calle que me seduce, mi vida,
sigue escribiendo en mí mi último escalofrío.
Quiero a pesar de este vértigo
que tengo a que te quedes sin sueños,
darte unos cuantos motivos
que llenen mi vacío y te quieran quedar...
El Último Poema, no te vayas.
Soy quien te piensa, quien te espera, quien te abraza,
quien te firma la espalda de plata.
Soy quien te busca en el insomnio, quien te intuye
tus pausas de luna, quien te reza a diario.
Yo no te pido que cambies tu destino,
ni que me grites, ni que me ames.
No te pido que cierres la noche,
que vuelvas a fluir y que marques mi azul.
Soy tu papiro de papel y palabra,
tu abrigo de páginas, tu fresco lunar.
Soy tu frazada de metáforas tibias,
tu verso suficiente y tu taza de té,
quien mancha tu cara.
No hace falta hablar de olvido,
no hace falta hablar de error.
Outro
El Último Poema...
No te vayas.
No hace falta que hables.
No hace falta parar.
El Último Verso.