Letra da música
La sentencia de muerte estaba escrita,
cavaron su tumba sin pudor,
el grito abrió los ojos que cerraron con fuego,
la rabia y el corazón crecieron.
El abismo crece y su podrida corona se desmorona,
¿estás preparado para arder en tu propio fuego?,
Enjaulados en el dolor, evadimos!,
pero somos la tormenta.
Somos la dispersión de la luz,
llenando el vacío de colores,
buscando en lo profundo del océano cósmico,
la esperanza de la vida.