tekst piosenki
Desde pequeña elegiste el camino,
poniendo a Jehová en tu corazón,
con pasos firmes, fe como destino,
luz encendida en cada decisión.
Tus manos siempre listas para dar,
tu vida ejemplo de abnegación,
donde caminas florece la paz,
siembras ternura, siembras amor.
Y aunque cambien tierras y mares,
tu lealtad no cambiará,
de Madrid hasta México
tu servicio brillará.
Dámaris, abrazo que abriga el alma,
sonrisa que calma cualquier tempestad,
amor leal que nunca se apaga,
reflejo vivo de fidelidad.
Jehová ve cada esfuerzo sincero,
cada lágrima, cada oración,
y como promete en su Palabra eterna,
cumplirá los sueños de tu corazón.
Dejas huellas de fe al pasar,
hermanos que guardan tu calor,
tu voz suave invita a confiar,
tu ejemplo fortalece el amor.
México ahora te verá brillar,
sirviendo con el mismo fervor,
y quienes tengan el privilegio
recibirán tu cariño mejor.
Dámaris, dulce reflejo del cielo,
tu fe es perfume en cada lugar,
Dámaris, firme como un anhelo,
siempre dispuesta a consolar.
Dámaris, nombre que inspira calma,
que fortalece sin hacer ruido,
cuando hablas, descansa el alma,
cuando abrazas, sana el herido.
Dámaris, si el viento cambia el rumbo,
tu corazón sabrá confiar,
porque Jehová guía tus pasos
y nunca te dejará.
Dámaris, amor que viaja lejos,
de Madrid hasta México irá,
Dámaris, ejemplo sincero,
que a los hermanos fortalecerá.
Jehová recompensará tu entrega,
tu fidelidad, tu valor,
y concederá las peticiones
que guardas con humildad en tu corazón.
Dámaris, mujer de fe inquebrantable,
amor constante, entrega sin medida,
abnegación que habla en lo invisible,
haciendo de Jehová el centro de tu vida.
Por los hermanos das lo mejor,
sin esperar nunca nada a cambio,
tu servicio es puro amor,
tu ejemplo, un regalo diario.
Y aunque la distancia marque caminos,
tu esencia nunca cambiará,
porque donde hay fe verdadera
Jehová siempre sostendrá.
Él ve tu amor, tu sacrificio,
cada oración al caer el sol,
y como dice la Biblia, Él nunca falla,
te recompensará con Su amor leal,
firme, eterno, consolador.
Jehová concederá
las peticiones guardadas en tu corazón,
porque tu vida ha sido ofrenda sincera,
llena de fe y devoción.
Y cuando el tiempo nos vuelva a unir,
como los leales que se reencontrarán,
sabremos que cada lágrima valió la pena
y que Sus promesas se cumplirán.
Dámaris, tu nombre vive en nuestras oraciones,
en cada hermano que tocaste con bondad,
y en México disfrutarán tu amor leal,
tu ternura, tu fidelidad.
Mi corazón camina contigo siempre,
en cualquier lugar,
porque amistades forjadas en Jehová
nunca se dejan de abrazar.