Te entrego, hermana, este tango hecho con prisa y pasión, raíz de mi corazón, sin arrabal, sin lunfardo. Llegue este tango cubano, lleno de sangre latina, desde mi voz y mis manos hasta tu tierra argentina. Algún día en Buenos Aires, en México o en La Habana, nuestras voces este tango entonarán con el alba. Se irán el tiempo y la vida, habrá misterio y nostalgia; pero a un tango amiga mía, solo otro tango lo salva. Recibe este atrevimiento de un guajiro que te aprecia, las campanas de la iglesia tañen en este momento. Mi voz se la lleva el viento más allá del cielo azul y se va buscando el sur con simpatía y aliento. Algún día en Buenos Aires, en México o en La Habana, nuestras voces este tango entonarán con el alba. Sev irán el tiempo y la vida, habrá misterio y nostalgia; pero a un tango amiga mía, solo otro tango lo salva.