tekst piosenki
En la quietud que dejas, veo tu mirar,
como un susurro eterno que aún puedo tocar.
Aunque la noche pesa y no te oigo hablar,
sigues en cada sombra, en cada respirar.
Tu risa aún me abraza, dulce y sutil,
como un eco de estrellas, suave, infantil.
Y aunque te busco en vano, me quedo febril,
soñando tu regreso, mi amor tan febril.
Ahora mis días, largos, son grises, sin ti,
mas guardo cada rastro, tan hondo en mí.
Eras mi puerto y guía, mi faro, mi sí,
y en este mundo oscuro, aún te hallo aquí.