Madrecita te confieso que mi amor por ti no cambia, y aunque a veces tus consejos ya no los quiera escuchar, nunca dejes de decirme que me quieres, y que todo lo que dices es por mi bien. Muchas veces yo no comprendo tu afán por corregirme, por decirme que las cosas que yo hago no están bien, pero luego cuando veo tus ojos tristes, me conmueve verte a ti llorar por mi. Padre mío, Dios del cielo hazme bueno, para darle lo mejor a este ser, no permitas que yo cause sus tristezas, que bastante ha sufrido ella por mi. Muchas veces yo no comprendo tu afán por corregirme, por decirme que las cosas que yo hago no están bien, pero luego cuando veo tus ojos triste me conmueve verte a ti llorar por mi. Padre mío, Dios del cielo hazme bueno, para darle lo mejor a este ser, no permitas que yo cause sus tristezas, que bastante ha sufrido ella por mi.