Songteksten
En la quietud de la noche, tus recuerdos me envuelven,
Susurros de un amor que jamás se desvanece,
Tu ausencia es un vacío que nunca podré llenar,
Y en cada rincón de mi alma, te sigo buscando sin cesar.
Te extraño tanto, como el sol al amanecer,
Como el río a su caudal, como el aire al respirar.
Perdóname por no ser fuerte, por no poderte retener,
Ahora busco en mi interior la paz que debo hallar.
Tus palabras aún resuenan, dulces como la miel,
Promesas que se fueron, como hojas en el viento.
El tiempo no ha sanado esta herida en mi ser,
Pero debo aprender a vivir, y dejarte ir al fin.
Te extraño tanto, como el sol al amanecer,
Como el río a su caudal, como el aire al respirar.
Perdóname por no ser fuerte, por no poderte retener,
Ahora busco en mi interior la paz que debo hallar.
Las lágrimas caen lentamente, como lluvia en el cristal,
Cada una lleva tu nombre, un eco de lo que fue.
En la oscuridad encuentro tu luz, que me guía a la verdad,
Y entiendo que el amor verdadero nunca se va.
Te extraño tanto, como el sol al amanecer,
Como el río a su caudal, como el aire al respirar.
Perdóname por no ser fuerte, por no poderte retener,
Ahora busco en mi interior la paz que debo hallar.
En mi corazón guardo tu esencia, tu risa y tu mirar,
Y aunque me duele, debo aprender a perdonar.
Encontraré en mí la fuerza para seguir adelante,
Y en el eco de tu amor, siempre seré constante.