Songteksten
En el horizonte de septiembre,
donde el sol dibuja amaneceres dorados,
se alza tu nombre, Héctor, firme y sincero,
como el roble que resiste mil vientos cruzados.
Eres la palabra que nunca titubea,
la mano extendida en tiempos inciertos,
en tu pecho late el amor sin fronteras,
y en tus ojos brilla la verdad de lo eterno.
Por tu esposa, Irma, florece el jardín,
donde el tiempo siembra recuerdos en calma,
y tus hijos, Adriana y Adrián, en ti ven
la estrella que ilumina sus pasos con alma.
Tus días son ríos que nunca se agotan,
corren con fuerza, pero en paz se reflejan,
y en cada lucha, tu esencia brota,
como la luna que al mar siempre deja.
Hoy levantas la copa del amor conquistado,
del sacrificio, del hogar que construiste,
con manos honestas, con alma de sabio,
siempre fiel al camino que un día elegiste.
En ti vibra el eco de un corazón guerrero,
un hombre de valores, de luchas serenas,
que en cada gesto de amor verdadero,
teje la historia de todas sus penas.
Héctor, hoy es tu día, el canto es para ti,
por ser la roca, el refugio, la calma,
que Irma y tus hijos siempre ven reír,
el faro que alumbra con luz y con alma.
Felices años de vida, de risas, de abrazos, mi querido primo