El que todas las mañanas va recorriendo juzgados y que anda a los apurones por ese escrito con cargo. El que soporta la espera, el que se banca los paros, y debe poner la cara justificando el atraso.
El que abre el escritorio y sale a ganarse el mango, porque se vienen las cuentas y todo sigue a despacho. El que no tiene licencias, ni salarios, ni aguinaldo, y debe pelearla duro, porque se cobra salteado.