Las 6 de la mañana y me miro al espejo, mientras me miro veo fortaleza en mis complejos, porque dios me trajo al mundo y a el me asemejo, empezando el día para irme al colegio. Llego a las 8 y empieza la oración, el inspector solicita atención, yo enfocado en la historia y reflexión, siempre aprendo una nueva lección. Dentro de la clase mi amigo no entiende nada, aunque no sepa mucho le doy de mi ayuda, en todas las materias y no solo en una, para que le vaya mejor en la próxima jornada. Al llegar a casa cuido a mis hermanos, y es la mayor tarea que tengo en el día, que es proteger a la gente a mi lado, y poder hacer el bien en la historia ajena y en la mía.