Nos encontramos a través de una aplicación por pura casualidad. Tomás, pasamos días conversando sobre nuestras vidas y experiencias. Con el tiempo forjamos una amistad; me invitaste a tu pueblo, luego conocí a tus familiares y amigos, quienes me recibieron de forma maravillosa. Transcurrieron semanas y meses, y nuestra relación se transformó en algo más profundo; mi existencia ha pasado de ser oscura a brillar. Me ofreces afecto, me proteges y provocas risas y felicidad en mí. Has llegado a mi vida como un destello de luz. Creí que no volvería a experimentar la felicidad hasta que llegaste. Me mimas, me deleitas con tus platillos, me haces sentir pleno de maneras que nunca imaginé. Eres mi mejor amigo, compañero y amante, y por esta razón te aprecio, deseando que dure eternamente. Con nuestras vivencias buenas y malas, nos esforzamos juntos por mantener vidas llenas de alegría y por el amor que me brindas, por eso te quiero.