Lyrics
En el Valle de Vítor, bajo el cielo y el sol,
creció una mujer de infinito corazón,
entre surcos y campos, entre esfuerzo y canción,
fuiste sembrando tu vida con cariño y amor.
Con tus manos trabajaste la tierra con fe,
y a tus hijos los cuidaste con todo tu querer,
cada semilla que un día sembraste al crecer,
hoy son hijos, son nietos, que te vienen a ver.
[Coro — TODOS]
¡Felicidades, Mamá Petita!
¡Cien años de vida, cien años de amor!
Hoy tus hijos te dicen unidos:
¡Gracias, mamita, por tu corazón!
¡Felicidades, Mamá Petita!
Tu familia entera te viene a abrazar,
tus hijos, tus nietos, tus bisnietos,
y todos los que te queremos de verdad.
[Verso 2]
Tú supiste cultivar la tierra y el corazón,
con paciencia y esperanza, con ternura y dedicación.
Cada hijo fue una planta que cuidaste con amor,
y hoy somos el fruto de tu esfuerzo y tu valor.
Nos enseñaste que la vida se trabaja con tesón,
que la familia se sostiene con cariño y unión,
y aunque pasen los años y cambie la estación,
tu ejemplo permanece dentro de nuestro corazón.
[Coro — TODOS]
¡Felicidades, Mamá Petita!
¡Cien años de vida, cien años de amor!
Hoy tus hijos te dicen unidos:
¡Gracias, mamita, por tu corazón!
¡Felicidades, Mamá Petita!
Tu familia entera te viene a abrazar,
tus hijos, tus nietos, tus bisnietos,
y todos los que te queremos de verdad.
[Verso 3 — Pedrito]
Y a tu lado estuvo siempre tu querido Pedrito,
compañero de la vida, de trabajo y de camino,
juntos vieron los años, juntos vieron crecer
la familia que hoy celebra lo que supieron construir.
Hasta el final estuvieron unidos los dos,
compartiendo las alegrías, las penas y el amor.
Y hoy nosotros recordamos con profunda emoción
esa historia de dos vidas que se hicieron un solo corazón.
[Puente — EMOTIVO]
Mamá Petita, mira a tu alrededor,
tantas vidas llevan algo de tu amor.
Tus hijos son tu orgullo,
tus nietos, tu ilusión,
y tus bisnietos vienen
a darte una bendición.
Cien años han pasado
como pasan las estaciones,
pero siguen floreciendo
todas tus enseñanzas y tus canciones.
Del campo aprendiste
que hay que sembrar para cosechar,
y a nosotros nos enseñaste
que hay que amar para perdurar.
[Coro final — HIJOS]
¡Felicidades, Mamá Petita!
Te decimos tus hijos con todo el corazón:
¡Gracias por estar siempre con nosotros,
gracias por darnos tu amor!
¡Felicidades, Mamá Petita!
Hoy te queremos abrazar,
cien años de vida y de historia,
cien años que vamos a celebrar.
[Coro — HIJOS, NIETOS Y BISNIETOS]
¡Mamá Petita, querida mamita!
¡Que viva tu vida, que viva tu amor!
El Valle de Vítor guarda tu historia,
y nosotros guardamos tu corazón.
¡Mamá Petita, querida mamita!
Tu familia jamás te olvidará,
porque todo lo que sembraste en nosotros
por siempre, por siempre florecerá.
[Final — hablado/cantado suavemente]
Gracias, Mamá Petita,
por tus manos trabajadoras,
por tu cariño, por tu paciencia,
por enseñarnos a mantenernos unidos.
Gracias por tu vida,
gracias por tu ejemplo,
gracias por haber estado siempre.
Hoy estamos aquí tus hijos,
tus